Mi hijo no va bien en la escuela
¿Le parece a usted que su niño/niña esta pasando apuros, frustrado, apático a causa de la escuela? ¿Parece que él o ella está perdiendo el interés en la educación?
Hay medidas específicas que ustedes, los padres, pueden tomar que mejorarán la situación.
- Pónganse en contacto con los maestros de su niño, no esperen hasta que la escuela les llame a ustedes.
- Participen más. Pídanles a los maestros de su niño por actividades específicas que ustedes puedan hacer en casa con el niño.
- Comuniquen con los maestros acerca de lo que funciona mejor en casa con el niño.
- Hagan una asociación con los maestros, y trabajen conjuntamente con ellos. Asegúrense que los maestros les digan inmediatamente se desarrolle cualquier problema.
- Reúnanse con los maestros frecuentemente hasta se resuelva el problema.
- Una vez resuelto, mantengan contacto consistente (aunque menos frecuente) con los maestros.
Cuando los padres participan más, los hijos comprenden mejor el valor dado a la educación – no sólo es charla. Muchas veces eso ayudará aliviar sentimientos de frustración, ineptitud y desesperanza. Éste es la esencia de la “escuela manejada por los padres”.
¿Tiene su hijo problemas en la escuela?
La escuela está disponible a ayudarles.
Escrito por Charlie Rose, un maestro certificado en el estado de Nueva York. Sr. Rose había enseñado por muchos años antes de hacerse escritor de trabajo completo.
Si usted es padre cuyo hijo tiene problemas en la escuela no está a solas. En algún momento de la carrera escolar casi cada niño se encontrará con algún problema. O el niño va a luchar académicamente, o no tiene bastante desafío intelectual, o puede que el hijo tenga un problema social como siendo la víctima de intimidación y amenazas por otros niños a la escuela. De todos modos, lo más importante es recordar que si un problema se presenta, la escuela está disponible a ayudar a usted y a su hijo.
“Logras más con una sonrisa que una paliza”
Éste es un refrán antiguo que es muy cierto. Se logra más y hay más cooperación de todos – incluso el personal de la escuela – su uno es amable. Aún si hay algún asunto a la escuela que se le hace enojado a usted, no descargue la frustración en los maestros de su hijo ni en la administración. Los gritos pueden aliviar a uno en el momento pero no resuelven nada.
Cuando su hijo tenga un problema en una clase particular o con un maestro específico, vaya usted primero a este maestro si sea posible. No pase por encima del maestro a menos que sea absolutamente necesario. Los maestros deberían defender y proteger a los niños. A veces, los maestros pasan más horas despiertas con el niño que los padres. Por eso, no es buena idea hacerse enemigos con los maestros si es evitable.
Si el maestro no puede resolver el problema usted puede pedir una reunión con el director u otro miembro de la administración. Sin embargo, sería mejor pedirle al maestro que él organice la reunión. No se olvide explicarle al maestro por qué usted quiere la reunión. Siempre céntrese en el niño y cómo se necesita resolver el problema. No le culpe al maestro de nada. Simplemente explique que usted cree que sería importante que un administrador participe en la solución y, si sea posible, explíquele por qué usted siente así.
Una vez en la reunión, asegúrese que usted escuche bien y que esté abierto a lo que el maestro y el administrador sugieran para usted y su hijo. Usted no tiene que aceptar las sugerencias (¡Usted mismo es el mejor apoyador de su hijo!) pero sí debería escuchar y considerar bien lo que dicen.
Hace unos años participé en una reunión con los padres de una niña con necesidades especiales y todos sus maestros del séptimo grado. La niña de se trataba la reunión necesitaba más que un aula regular le podía proveer. Era una niña brillante pero solía comportarse mal y perturbar el desarrollo de la clase. Se ponía a pie durante la lección y saldría corriendo del aula, salía del aula en cualquier momento, cantaba en voz alta durante exámenes y otros períodos de silencio.
La escuela le ha analizado y los médicos estaban de acuerdo que ella necesitaba otro lugar especial. Pues, su padres creían que eso sería lo peor para ella. Los padres insistieron en que la niña necesitaba estar en el aula regular. Agravando la situación fue el hecho de que el padre de esa niña fue miembro del comité escolar.
Lo que esos padres no comprendían es que su niña necesitaba atención especial para que ella lograra su máximo potencial académico. Los padres le impedían a su niña con su insistencia de que ella necesitara estar en el aula regular.
Sin embargo, en el favor de los padres, sí escucharon a lo que la escuela les sugirió y se comportaron cordialmente con todos los maestros. Entonces, no había nada de rencor durante la reunión.
Todos se reunieron dos veces más y eventualmente los padres se dieron cuenta de que su niña sí necesitaba tratamiento especial. A través de escuchar y considerar lo que la escuela les aconsejaba los padres por fin hicieron la decisión correcta, y porque todos se comportaron cordialmente, juntos resolvieron el problema fácilmente.
Entonces, si su niño tiene un problema a la escuela, es preciso considerar la escuela como un recurso para los padres. Es importante darse cuenta de que la escuela es su amigo. Traten a la escuela así y úsenla como un recurso indispensable y deberían poder resolver los problemas enseguida.
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